
Ari Vocalino es director de arte y uno de los creadores del estudio de foto Los Vocalino. Vicky Soncini es redactora publicitaria y juntos (son novios) estuvieron en México (DF, Oaxaca, Chiapas, Tulum). Acá nos dejan un buen resumen (en fotos y en palabras) de lo que para ellos fue un país que se zarpa en sonidos, gente, coches, en rico y en pobre, en picoso, en ruinas, historia… un país que se zarpa en color.
Recomendamos leer esta nota escuchando Nortec Collective
Verde: el color del “pesero” – el pesero es el bondi en México… y se llama así porque cuesta $1, las plantas y árboles en las lomas de Chapultepec, el bosque de Chapultepec, y paseo de La Reforma, los nopalitos (una comida que a la vista es muy fea, pero dicen que es muy rica – no la probamos :-p), el color predominante en un mercado del DF, el manto de la Virgen de Guadalupe, las paredes en la mezcalería “Los Amantes” de Oaxaca, las palmeras en Tulum.

Rosa: el nombre de la zona gay en el DF.

Celeste: el cielo y las paredes de Oaxaca.

Fucsia: los adornos de los tragos en Sanborns… lugar que por cuestiones de horario un par de veces comimos en DF, las piñatas en el mercado de Oaxaca.

Turquesa: el trago “Laguna Azul” de Sanborns, el mar de Tulum, las gafas de “el chapo” – personaje que nos llevó a hacer snorkel en Tulum.

Naranja: el metro en el DF (los mexicanos no te recomiendan tomártelo… pero nosotros viajamos y lo hicimos sin problema), los totopos (lo que nosotros conocemos como “nachos”), los techos de las casas en Taxco, el amanecer y el atardecer en Tulum.

Amarillo: los toldos de los puestos del Tepito y Lagunilla (mercados del estilo de La Salada en DF), la blusa de la muñeca que lideraba el desfile del “día de la revolución” en Oaxaca, las escaleras de la iglesia de San Cristóbal de las Casas, la tapa del libro que leí durante todo el viaje.

Dorado: el color del oro de Monte Albán que se vende en varios locales de la ciudad de Oaxaca, los interiores de las iglesias, la etiqueta de la birra Bohemia.

Blanco: “güero” es el nombre que se le da informalmente a los blancos, el uniforme de las meseras en “Café de Tacuba”, el color del humo que sale al hacer las “limpias” (rito para sacar las malas energías), los sombreros de los hombres en San Cristóbal de las Casas, el vestido de la novia que se casó en la playa de Tulum.

Marrón: el color del mole – comida “picosa” característica de México, las ardillas en el bosque de Chapultepec, los pollos rostizados, las ruinas de Monte Albán, el techo de paja en las sombrillas y cabañas de Tulum.

Rojo: el color de la comida que tiene chile, el chile, la carne en el mercado de Oaxaca.

Gris: el color del zócalo (la “plaza de mayo” del DF), las iguanas en Tulum.

Bordeaux: el color del “vocho”… así le dicen al “escarabajo” en Mexico y es el taxi característico del DF.

Beige: el color de los sombreros de los niños en el desfile por “el día de la revolución” en Oaxaca (eran todos mini Speedy Gonzalez), la arena de Tulum, el labrador que estaba perdido y nos siguió durante un rato caminando por Tulum.

Negro: todo auto o camioneta despampanante, de color negro y con vidrios polarizados, es muy probable que esté siendo seguido por un “guarura” (guardaespaldas)… en un auto o camioneta igual de despampanante.

Aclaración: en este color no hay fotos debido a la recomendación de un amigo argentino que vive en México: “ni se les ocurra sacarle fotos a camionetas polarizadas blancas o negras…”. OK.
Todos los colores: las ofrendas a los muertos, los peces en el arrecife de Tulum, los retablos, los puestos del Tepito, los dulces que se venden en los mercados, las artesanías, el papel picado – esos banderines de colores… rectangulares y con agujeritos, los globos que se venden en las plazas, las tortas y pasteles que se venden en distintos puestos, los mercados en general, las papelerías (o librerías), los graffitis de Oaxaca, las flores que se venden en los mercados, los alebrijes de Oaxcaca, la vestimenta típica de las mujeres en Oaxaca, las frutas y verduras en el mercado de Oaxaca, la ropa de la gente, las mesitas de Zamas – lugar donde pasamos nuestros últimos 4 hermosos días en Tulum.

Fotografía: Los Vocalino
Textos: Victoria Soncini
Increible relevamiento.
La verdad que si, méxico es puro estallido de color. en las casas, en las personas, en las comidas. todo.
que loco, la última vez que estuve, los taxis eran verdes y blancos…
muy buena cobertura.
a modo de opinion.
argentina tambien los tiene.
estaria bueno ver algo asi pero de aca.
Llegué a tu blog de casualidad y todo el contenido me pareció genial. Hace bastante que estoy leyendo tus artículos. Ya mismo te agrego al RSS. Si estás aburrido, accede a mi blog. Abrazo!